En el 2011 entra en vigor el decreto de las Inspecciones Técnicas de los Edificios, una revisión obligatoria que tendrán que pasar todos los edificios de viviendas plurifamiliares según el programa de inspecciones publicado como anexo III al Decreto 187/2010.
El objetivo es instituir un sistema de control periódico del estado de los edificios de viviendas, llevando a la práctica un procedimiento para verificar el deber que tienen los propietarios de conservar y rehabilitar sus inmuebles.